miércoles, 12 de marzo de 2014

Guerra, Genohumanos 6ª Parte

Otra vez estaba en la sala en la que me interrogaron, pero esta vez no estaba con Zetha, estaba sentada enfrente a otro hombre, bastante alto y ancho, y su cara cruzada por tres grandes cicatrices que le dejaban inservible el ojo derecho, pero lo peor de su aspecto era la cara con la que me miraba, trasmitía un odio irracional cada vez que me miraba. Esta vez no estaba en la mejor de las situaciones, tendré que ir con cuidado si no quiero ser torturada.
-¿Dónde está Cero?- pregunte sin dejar de mirarle a la cara.
-No tengo nada que responderte monstruo, aquí las preguntas las hago yo- respondió con un tono de odio en su voz que hacia juego con su cara.
-parece que no estás del todo contento con mi estancia aquí- sabía perfectamente que un humano con ese nivel de odio era algo irracional, pero también es cierto que no suelen pensar fríamente, así que son más maleables si lo manejas bien –podemos hablar sobre mi liberación, dejarías de tener que verme, y te juro que no volvería a esta ciudad-
La respuesta del hombre fue ponerse en pie, como siempre me pasa físicamente permanecí inmutable, pero en mi interior veía mas cerca una agresión física, tenía la certeza de que este humano cumplía perfectamente con el estereotipo de humano en la que mi raza cree. Después de ponerse de pie se puso a dar vueltas por la habitación, llevaba ya unos minutos así cuando estando a mi espalda me soltó un golpe con la mano abierta justo en el oído, tirándome con la fuerza de la silla, el dolor era bastante agudo, y empezó a salir sangre del propio oído, ese humano de mierda me había reventado el tímpano.
-la única manera en la que querría verte fuera de aquí es muerta, tenlo en cuenta, y responde solo a mis preguntas- dijo de nuevo sentándose en su silla –venga, siéntate, rápido-
Lo peor de mi situación es que si le atacaba yo probablemente perdiese los pocos beneficios que tenía en esta ciudad, y sinceramente prefiero seguir viva, así que le hice caso, aunque no inmediato. Una vez los dos sentados empezó a mirarme fijamente, era hasta incomodo, no soportaba que me mirase así, en cualquier otra situación podría haberle descuartizado con facilidad ¡maldita sea!
-¿de dónde has sacado al león y como le has podido introducir en nuestra ciudad?- se dignó a preguntar por fin.
-Lo llevaba siempre en el bolsillo ¿no es obvio grandullón?- ante mi respuesta se le crispo la cara, acto seguido me propino un puñetazo rápido y certero, que me volvió a tirar de la silla y me rompió la nariz. La verdad es que dolía, y por mi propio bien no debería contestar de esa forma, pero no soportaba a aquel hombre y cualquier cosa que a él le cabrease a mí me divertía. Cuando me levante para volver a sentarme en mi cara solo había sangre, por lo demás estaba perfecta.
-te repito la pregunta ¿Cómo lo hiciste?- dijo con el mismo tono de odio
-¿Por qué piensas que fue culpa mía? Por si no lo sabias he estado encerrada todo este tiempo, aunque mirando tus preciosas facciones me creo que esas cosas… se te pasen por alto, no te exijas demasiado grandullón- dije guiñándole un ojo, sabía que cada vez que hablase recibiría más y más golpes, pero sinceramente sé que de ese hombre es lo que recibiría, me da más miedo el hecho de que no sepa que van hacerme, que el hecho de que me golpeen. Y acerté, después de esa respuesta el hombre se levantó aparto mesas y sillas y cogiéndome del cuello me empotro contra la pared y empezó a levantarme.
-¡responde en serio puto monstruo! ¿O prefieres que recurra a métodos más persuasivos?-
Este tío es bastante imbécil ¿Cómo pretende que hable con su mano apretándome de esa manera el cuello? Como respuesta le agarre la muñeca y empecé a apretar hasta que debió de dolerle y me soltó.
-¿te refieres a torturarme? Estoy impresionada, no sabía que pudieses usar herramientas, debes de estar casi al nivel intelectual de un simio-
Estaba esperando que me fuese a golpear de nuevo, viendo su cara de absoluto odio, esta vez no se conformaría hasta que como poco me diese una buena paliza, así que cuando fue a darme el primer puñetazo a la cara, lo esquive con facilidad hacia un lado, y le di un rodillazo en la boca del estómago que le dejo doblado en el suelo.
-escúchame maldito humano, que sigas vivo actualmente es porque me conviene, se consciente que podría matarte y aun no lo he hecho ¿quieres que conteste tus preguntas? Pues en el momento en el que me golpeaste perdiste todas las oportunidades de que eso pasara, no hablare con nadie que no sea Zetha, al fin y al cabo dentro de lo malo, el comienza la conversación con un intercambio que me beneficia, no con golpes- acto seguido le di una patada en el costado que le empujo hasta la puerta y volví a sentarme.
No paso ni un minuto que entraron dos soldado apuntándome con sus respectivas armas y detrás entro una mujer, con toda la pinta de ser militar también, aunque entraba sin armas y en sus movimientos y forma de actuar veía que era un personaje con importancia, se quedó a un lado de la puerta mientras los otros dos soldados se llevaban al grandullón hacia afuera y cerraban la puerta tras ellos.
-hola genohumano, soy Sarah, miembro del consejo y jefa de la rama científica ¿entiendes lo que eso significa?- dijo acercándose a mi
-pues que estoy delante de alguien de importancia dentro de esta ciudad, y que debería andarme con cuidado ya que según como actué tu podrás hacer que mi estancia aquí sea aun peor de lo que ya es ¿no?-
-bueno, eso sería una de las cosas por la que deberías tener cuidado conmigo- dijo acercándose más a mi aun, hasta que llego a estar cara a cara, no tendría más de treinta años, y mantenía una figura esbelta, en esta maldita ciudad hasta los científicos parecen saber combatir, era rubia y tenía el pelo sujeto en una coleta, y ojos fríos y sin ninguna emoción aparente, de esa mujer sí que no sabia que esperarme. Una vez tan cerca de mí se acercó a mi oído y susurro.
-tienes que tener cuidado conmigo, porque me muero de ganas de aprender de ti ¿Cómo funcionas, porque te regeneras, porque después de todas esas habilidades aun mantienes forma humana? Y sinceramente creo que la única manera de saber todo eso es abrirte en canal y mirar que tienes dentro, y se consciente que para ver como actúa tu cuerpo y como funciona, necesito que esté vivo-
Mi primera reacción fue alejarme de ella, precisamente eso es lo que quiero evitar a toda costa, una existencia de experimentación y pruebas constantes hasta que mi mente este tan afectada que este muerta en vida, ya he tenido muchos hermanos que acabaron así, y crecí temiendo eso.
-no te preocupes, de momento todo el consejo prefiere la forma pacífica, pero no te des aires, sigues siendo una prisionera, así que ten cuidado y más te vale responder a las preguntas que te hagan- dijo sin alterar su rostro lo mas mínimo, por lo que a mí respecta dentro de esta ciudad muchos me quieren ver fuera o muerta, pero a este humano he pasado a considerarla una amenaza de nivel 1, para mi existencia.
-muy bien Sarah, estoy en clara desventaja, acabas de dejarme claro lo que ya era evidente, y te hare caso, no me queda otra, pero insisto en que no hablare con otro que no sea Zetha-
-tienes suerte de que este llegando genohumana- dijo mirándome fijamente -pero ten cuidado con lo que vas haciendo por ahí- dijo dándose la vuelta y yéndose del lugar.
Mierda, sabía que este lugar seria lo peor para mí, no me dejan otra que hacerles caso o acabare peor que muerta. Estuve esperando sentada y en silencio hasta que se volvió abrir la puerta y entro Zetha, lo primero que hizo fue sentarse delante de mí.
-es volver de misión y ya me están informando de que Cero y tú la habéis liado-
-nosotros solo nos defendimos del ser que se coló en vuestra ciudad, habrá sido un fallo en vuestro sistema de defensa-
-no me refiero a eso, me refiero a que ambos en el interrogatorio habéis golpeado y amenazado a vuestro interrogante, en el caso de Cero es normal, siempre ha sido un poco así- dijo encogiéndose de hombros, nada más llegar Zetha ya me dio información que quería sin siquiera preguntarle, ya sabía que había sido de Cero –pero en tu caso es de idiotas ¿a quién se le ocurre? Tienes que ser consciente que en el momento en el que se te considere un gran peligro se tomaran medidas diferentes a las actuales-
-sí, soy consciente ¿pero qué pretendíais mandando a interrogarme aun tío que lo primero que hace es golpearme?- ante mi respuesta Zetha frunció el ceño, y maldijo en bajo.
-bueno, de momento no te diré nada más, te toca a ti contarme-
-¿Qué quieres que te cuente? Estaba con Cero dando una vuelta por la ciudad, y quejándome de lo poco que se me permite hacer en esta ciudad cuando sonó la alarma y apareció lo que Cero llamó león, y tuvimos que actuar juntos para poder matarle, fin-
-es posible que este león viniese aquí por tu culpa, no se me ocurre como podrías ser capaz de introducirle, pero podría haberte seguido-
-Lo dudo, esos animales tienen la mente destrozada, no se reproducen, no se adaptan al medio, solo se alimentan, por lo que se, debe ser de los últimos que existan con vida, si se le puede llamar a eso vida-
-algo del estilo me imaginaba, entonces solo queda que pudieses interferir en el programa de defensa-
-¿programa? Con lo cual tenéis una defensa en base a un programa informático, yo ni sabía si teníais una defensa analógica o en base a un programa digital, recuerda que no me dejáis ni informarme del planeta-
-cierto, solo teníamos que asegurarnos de que no era por tu culpa, evidentemente habrá personas que sigan pensando que fue tu culpa, pero tengo los datos suficientes de esta conversación para convencer al consejo- dijo Zetha tecleando en su muñequera.
-¿a Cero también le echan la culpa de esto?-
-No, él ha sido sometido a un consejo de guerra, por darte su arma para matar al león, no sé qué cojones debió pensar en ese momento para darte su arma a ti, ese ser que solo sabe matar humanos- dijo alterado, era la primera vez que veía a Zetha alterado, aun que no se vislumbrara mucho
-Así que el sabía que aun que no le matase tendría más problemas a parte si me daba el arma. Si, la verdad que fue una estupidez por su parte hacerlo, tuvo suerte, lo que dije fue verdad y conseguí matar al león-
-quizá, no estés echa solo para matar humanos, recuerda que tu mente es en base humana- dijo en un tono bajo, mas como si se hablase a si mismo que a mi, pero yo lo escuchaba con la misma claridad.
-eso crees, yo no estoy segura- pensándolo bien, yo me veo muy diferente de los humanos, pero también es cierto que es la primera vez que tengo tanto contacto con ellos sin matarles, y también puedo ver que entre ellos mismos son diferentes.
-una última cosa antes de que te escolten a tu habitación de nuevo ¿hay alguna causa en especial por lo que has sido tan cooperativa?- 
-La verdad …. Es que Sarah ha sido muy clara con sus intenciones, sinceramente ayuda a colaborar- dije frunciendo el ceño.

-Me lo temía- Contesto Zetha

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