miércoles, 3 de julio de 2013

Guerra; Genohumanos

¡Sin más espera comenzare con una historia sacada de mi psique!
            Esta idea ya me venía rondando la cabeza desde hace un tiempo, pero desde que Zetha una amigo y blogger en comienzo como yo, decidió hacerse un blog exclusivamente para contar una historia creada por el, pensé que podría hacer algo parecido, desde hace más de un lustro creamos historias individualmente o en conjunto así que nos vendrá bien a los dos xD (el blog de Zetha es Mipedacitodepapel.blogspot.com.es)
            Y bueno, comienzo mi historia, es una primera parte, ni siquiera lo dividiré por capítulos, solo escribiré un rato y lo colgare, tengo pensado cambiar de narrador claro, pero eso será más adelante, así que al grano, esta es mi historia:
            Una raza nueva me decían, una raza poderosa que no puede siquiera morir, eso serás tú, joder, quien no pensaría que eso es genial. Me criaron diciéndome siempre lo fuerte que seria, pero nunca dijeron lo solitaria que seria, no tengo padres ni hermanos, lo más parecido a padres son hombres con bata y una probeta, y lo más parecido a hermanos era gente como yo, no me enseñaron mucho del mundo, ni de nada, solo soy un experimento de humanos.
            Esos humanos que siempre me dijeron que son una infestación, y que mi deber era erradicarlos del mapa, ese era mi destino matar humanos, son tan débiles que aburren, sus heridas se mantienen en el tiempo, solo son una amenaza con armas de fuego y no siempre, algunos tienen una puntería pésima, pero es lo que hay, ese era mi trabajo por incoherente que fuese.
            Siempre pensé que a esos débiles seres les resultaría muy difícil matarme, pero hoy me he dado cuenta de que lo único que me diferencia con ellos es mi increíble capacidad de regeneración, por eso casi parezco inmortal, pero no solo me han demostrado que hay humanos capaces de matarme, me han demostrado que los hay capaces hasta de capturarme.
            Y en esas estoy ahora mismo, en un maldito vehículo a toda velocidad, rodeado de humanos, aunque son muy diferentes del resto, no parece que me tengan miedo charlan tranquilamente, parece que me quisiesen decir que haga lo que haga ni siquiera soy una amenaza, me cabrea mucho, es una humillación casi tan grande como tener cadenas rodeándome hasta el cuello.
            ¡Malditos humanos, esta humillación no quedara así! Espera un momento ¿y ese que hace? Seguro que me va a atacar, esa es la vileza de la humanidad, golpear a alguien indefenso por diversión.
            Pero justo en ese momento en vez de atacarme el maldito humano golpeo mi casco, como si estuviese llamando a alguien, no me ha atacado ¿a qué venia eso entonces?
            -¡por dios Cero! Déjala- respondió una tercera persona
            -¿y si esta hueca? Ni siquiera le hemos quitado el casco- dijo el aludido mirándome con curiosidad
            -¿Qué te crees que soy? Humano de mierda- conteste con cabreo, sabía que no estaba en mi mejor momento, pero no iba a dejar humillarme
            -pues creo que eres un ser realmente fuerte, más que un humano medio, entonces dudo de si eres un robot o un genohumano-
            -¿crees que un robot sería capaz de contestar de esa manera o cabrearse?- respondió el hombre anterior
            -puede estar en su programación, nunca podrás saberlo Zetha-
            -soy un genohumano- respondí con cierta desorientación -¿acaso me habéis capturado sin saber siquiera lo que soy?-
            - ¡no jodas! si sabemos lo que eres- respondió el conductor –una amenaza, y como tal debiste ser eliminada-
            -Aprenderemos más de ella viva que muerta- respondió el llamado Zetha
            -De ella o eso, sigo sin estar convencido- dijo el que respondía por el nombre de Cero
-¿A dónde me lleváis entonces?- pregunte con un tono de calma, pero por dentro estaba empezando a temerme lo peor, desde que era pequeña experimentan conmigo, y es horrible, incluso he tenido suerte, algunos de mis hermanos ni siquiera salieron de una pieza de esos experimentos, sin contar con las veces que nos hacían matarnos a nosotros mismos, mi pasado es algo de lo que me quiero librar y seguir adelante haciendo lo único que me han enseñado a hacer, lo único para lo que soy útil.
Hasta ese momento ¿qué sería de mi ahora, adonde me llevaban? debí imaginármelo, los humanos me crearon y experimentaron conmigo ¿Por qué fuera de Central los humanos iban a ser diferentes? ¿Acaso he sido creada para sufrir? Solo soy un juguete para los humanos, me crean, me hacen sufrir, me hacen matar a los míos, cuando creen que estoy lista me sacan a la calle y me dicen que mate humanos. Es lógico que se cabrearan y me seguirán haciendo sufrir, odio a los malditos humanos.
            -¿Qué a dónde vamos?- respondió Cero cortando mis pensamientos –al lugar al que acabamos de llegar, nuestro refugio, nuestra base, vamos a casa-

1 comentario:

  1. Muy guapa, aunque me hayas copiado la idea de hacer una historia. Me mola la frase final, muy rotunda y significante.
    Espero que sigas, quiero saber qué pasa y más te vale que mi personaje mole.

    ResponderEliminar